Al cerrar este año, en DGI Solutions hacemos un balance claro de lo que ha marcado nuestro trabajo durante el 2025: acompañar a nuestros clientes en la incorporación de soluciones tecnológicas orientadas a mejorar la operación real, tanto en Chile como en proyectos desarrollados en el extranjero.
Fue un año exigente para la industria. Operaciones más complejas, mayor presión por eficiencia, menos margen para errores y una necesidad creciente de tomar decisiones mejor informadas. En ese contexto, la tecnología dejó de ser un complemento y pasó a ser una herramienta clave para ordenar, anticipar y optimizar procesos.
Durante este año, en DGI Solutions hemos estado integrando soluciones que apuntan directamente a esos desafíos. Por un lado, Valoon comenzó a abrirse camino como una forma concreta de ordenar la comunicación operativa, conectar terreno con oficina y reducir fricciones que históricamente generaban retrabajos y pérdida de información. Por otro, Uptake ha sido parte de nuestro enfoque para avanzar hacia una cultura de mantenimiento predictivo, donde los datos permiten anticipar fallas y mejorar la toma de decisiones sobre activos críticos.
Más allá de las herramientas, la reflexión de fin de año es más profunda: la transformación digital solo genera valor cuando está conectada con la operación real. La experiencia de este año confirmó que no se trata de incorporar tecnología por sí sola, sino de hacerlo con foco en procesos, personas y resultados concretos.
Cerramos el 2025 agradeciendo la confianza de nuestros clientes y partners, y con la convicción de que el camino que viene seguirá exigiendo soluciones prácticas, integradas y orientadas a mejorar cómo se opera día a día.
Seguiremos trabajando para que la tecnología sea un habilitador real de eficiencia, continuidad y mejor desempeño operacional, en Chile y fuera del país.
