Durante enero de 2026, la industria minera volvió a dar una señal clara respecto a hacia dónde se están enfocando los esfuerzos tecnológicos: anticiparse a los problemas operativos antes de que ocurran. Un ejemplo reciente es el anuncio de alianzas y programas de digitalización orientados a analítica avanzada, automatización y confiabilidad de activos, con foco explícito en mejorar la toma de decisiones y reducir fallas no planificadas.
Iniciativas como la anunciada entre Codelco y Schneider Electric refuerzan una tendencia que ya es evidente en la industria: el valor de la digitalización está en su capacidad de transformar datos operativos en decisiones concretas, especialmente en mantenimiento y continuidad operacional.
Este tipo de anuncios confirma que el foco del mercado no está solo en automatizar equipos, sino en conectar información desde terreno, estructurarla correctamente y utilizarla para anticipar comportamientos del proceso y de los activos. La industria está avanzando desde modelos reactivos hacia esquemas donde la información permite intervenir antes de que una falla impacte la operación.
En ese contexto, herramientas como Valoon y Uptake se alinean directamente con las necesidades que hoy está priorizando el mercado. Valoon permite ordenar y estructurar la información que se genera en terreno, eliminando ruido, retrabajos y pérdidas de trazabilidad. Uptake, por su parte, utiliza analítica avanzada para anticipar fallas, optimizar mantenimiento y mejorar la confiabilidad de activos críticos.
Desde DGI Solutions, este escenario confirma una convicción que venimos impulsando hace tiempo: la digitalización efectiva comienza en el terreno y se consolida cuando los datos se transforman en decisiones oportunas. No se trata de sumar plataformas, sino de conectar correctamente las existentes y utilizarlas con un objetivo claro.
La reflexión que deja este inicio de 2026 es concreta: la industria ya no está discutiendo si usar analítica y datos operativos, sino cómo hacerlo de manera consistente y con impacto real. En ese camino, soluciones que conectan personas, datos y decisiones dejan de ser un complemento y pasan a ser parte central de la operación.
